viernes, 20 de marzo de 2009

¿Cuánto vale mi vida?


¿Cuánto vale mi vida?
De pequeño, recuerdo que era muy inseguro en todo. No pretendo culpar a nadie, no voy a decir que el ambiente en que me crié me hizo así o que ser el número 10 de 12 hermanos hizo que mis padres no me mostraran el amor que merece un niño (aunque debe ser muy difícil hacerlo, admiro a mis padres por eso). Nada de eso culparé, solo digo y reconozco que fui muy inseguro, lo que algún psicólogo diría que tenía baja autoestima.
Dudaba para todo, siempre me hacía mil preguntas antes de de tomar una decisión, y cuando la tomaba ya era tarde y había pasado la hermosa oportunidad de hacer algo. Que si me gustaba una muchacha, empezaba a preguntarme: ¿Y si no le gusto? ¿Y si se burla de mí? ¿Cómo la saludo? ¿Y si meto la pata? Y al final llegaba a la conclusión de que era muy complicado hablarle a la muchacha de mis sueños y optaba por decir: Seguro no le gusto y mejor me evito el mal rato y no la trataba. Años después cuando crecí y hable con esa muchacha, ella me dijo que siempre en la escuela esperó a que yo la tratara o le dijera por lo menos un hola y que yo nunca lo hice. Qué horror, me reía después, y pensé, muchas veces todos o casi todos nos paralizamos ante situaciones así dejando pasar las oportunidades.
Una de las preguntas que me hacía con frecuencia era la de cuánto vale mi vida, eso me lo preguntaba como indagando si yo era alguien que ameritaba atención, de pequeño era muy tremendo solo para llamar la atención, molestaba y vivía eternamente molesto con todo, si a uno de mis hermanos lo lavaban por algo bueno que hacía, yo me preguntaba que por qué a mí no me felicitaban igual (claro, si no había hecho nada bueno, cómo me iban a felicitar) y creo que eso me ponía triste, pero como no sabía manejar la tristeza me enojaba y hacía una de las mías que al final en vez de un halago me ganaba un buen castigo, pero lograba mi objetivo (llamar la atención de alguien).
Siempre pensaba, y creo que es algo que todos los baja autoestima piensan, que mi vida no valía nada, que por eso no debía hablar con una muchacha que me gustara porque no lo merecía, que no debía practicar cualquier deporte porque seguramente era pésimo. En fin, cosas que pasaban por mi mente y me hacían reflexionar erróneamente, yo no valgo nada. Hasta me imaginaba, ¿cuando yo muera habrá alguien que me extrañe? Y cosas así.
Yo realmente pensaba que mi vida no valía nada, hasta que conocí a Jesucristo y Él me enseñó que su amor por mi es tan grande que dio su vida por mí. Y pensé, si Jesús dio su propia vida, se dejó torturar y resucitó por amor a mí, entonces si valgo algo, y dije no algo sino muchísimo, valgo la vida de Jesús. Pero, conforme he ido madurando entiendo que no es porque yo valga que Jesús murió por mí, sino que con su sacrificio Él le dio valor a mi vida. No es que yo mereciera que Él hiciera eso, sino que para que mi vida cobrara valor fue que Él murió y resucitó por mí.
Ahora, cada vez que me siento chiquitico, como si no valiera nada, solo recuerdo que mi vida tomó valor y mucho porque Cristo murió y resucitó por mí, y más que eso, vino hacer una morada en mi corazón y su Espíritu Santo me cuida y guía a cada instante de mi vida.
Hoy trato de enseñar eso a otras personas, que sienten que sus vidas están opacadas y no hayan la salida. Jesucristo un día dijo: “Venid a mi todos los que estén cansados y cargados y Yo los haré descansar”. Si alguien al igual que yo en el pasado necesita descansar de un estilo de vida sin seguridad, solo mire a Aquel que dio todo por darnos valor.
Siempre recuerdo esto:
1. Dios me ama (Juan 3:16)
Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

2. Dios tiene un plan maravilloso para mi vida (Juan 10:10)
…yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.

3. No experimento el plan de Dios por causa del pecado (Romanos 3:23; 6:23)
Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios
Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.

4. Jesús es la provisión de Dios para alejarme del pecado (Juan 14:6; 1:12)
Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.
Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios

Oración: Señor, gracias por darle valor a mi vida, hoy te agradezco por demostrarme que tú eres el que ha dado sentido a mi vida. Permíteme demostrar a otros que vagan sin sentido pensando que no valen nada, que sí valen pero que deben encontrar ese valor en ti. Gracias nuevamente por ser tan especial conmigo. Amén

Experimentando a Dios en mi vida: Sentí muchas veces que no valía nada, y hasta pensé en acabar con mi vida porque no tenía sentido. Pero el Señor envió a personas que me hablaron de él, me mostraron que había una esperanza, estas personas no solo me hablaron con palabras sino con vidas transformadas por él. Una de esas hermosas personas fue mi hermosa mamá (Mi Maíta, como yo le digo) me habló y mostró cómo Dios cambia una vida. Y no me quedó otro remedio que aceptarlo, además como pensé en aquel entonces “no tenía nada que perder” y no me arrepiento de haberlo hecho, pues él (Jesús) me ha transformado en una nueva criatura. Ante esto solo puedo decir… ¡¡¡GRACIAS AL DIOS QUE DA VALOR A MI VIDA!!! TE AMO SEÑOR

1 comentario:

Anónimo dijo...

Me identifico con lo que dices... Muchas veces crei que mi vida no tenia valor, actuaba y hablaba como si asi fuese, pero recordar el sacrificio de Jesus es lo que CADA DIA me impide quitarle valor a lo Dios llamo valioso, MI VIDA!

Ahora cuando las circunstancias o cualquier persona me dicen NO VALES NADA... yo digo VALGO LA SANGRE QUE JESUS DERRAMO POR MI.

Le diste valor a mi vida, Señor, por eso TE ADORO!